Abella Abogados y el Centro de Reeducación Concepción Arenal.
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Abella Abogados colabora con el Centro de Reeducación Concepción Arenal

Abella Abogados colabora con el Centro de Reeducación Concepción Arenal

Abella Abogados y el Centro de Reeducación Concepción Arenal de A Coruña trabajan en un proyecto educativo para los menores en tiempos del Covid19.

Centro de Reeducación Concepción Arenal

El Centro de Reeducación Concepción Arenal (A Coruña) pertenece a la Xunta de Galicia y es gestionado por la Fundación Camiña Social a través de un Convenio de colaboración entre la Consellería de Política Social y la Fundación.

Abella Abogados en tiempos del Covid19

Estos días desde Abella Abogados intentamos ayudar a algunos de los colectivos más sensibles a las consecuencias del coronavirus Covid19. Entre otras actuaciones, ofrecimos consultas gratuitas por teléfono a las personas mayores sobre cualquier tema que les preocupara, asesoramiento a cualquier profesional que estuviera “al frente del cañón” en sus respectivos negocios o empresas, sobre todo a los repartidores, personal de logística y personal de los supermercados, porque nos facilitaron las compras diarias y el abastecimiento de nuestros hogares; grandes profesionales del sector sanitario y cuidadores en centros asistenciales, porque vivieron lo peor de la enfermedad de primera mano; y cualquier otra persona que haya facilitado de alguna manera que se cumpla lo antes posible el lema “de esta salimos juntos”.

Abella Abogados  y el Centro de Reeducación Concepción Arenal de A Coruña

Tuvimos la suerte de estar hablando con una amiga que nos comentó lo mal que lo estaban pasando los chicos del Centro de Reeducación Concepción Arenal de A Coruña.

Simplemente comentaros que las medidas de confinamiento que a la mayoría de nosotros nos suponía estar en nuestras casas, a ellos les suponía no poder salir del Centro, pero también les suponía no poder recibir visitas. Imaginad la obligación de hacer turnos y limitación de aforo en los espacios comunes y las diferentes actividades que ocupaban su día a día… Pero sobre todo, imaginad lo complicado que es intentar aportar un sentido de normalidad entre guantes y mascarillas, o aportar un apoyo psicológico, moral o afectivo, teniendo que mantener las distancias de seguridad.

Si miráis un poco la hemeroteca digital de estos días, y consultáis noticias de prensa, veréis diferentes altercados en centros de menores en toda España, ya que la situación de estrés fue grandísima, por lo que creo que en A Coruña deberíamos estar orgullosos del Centro de Reeducación Concepción Arenal y de todos los profesionales que trabajan allí, y por supuesto, de todos los chicos que están allí confinados, porque fueron un ejemplo a seguir de cómo convivir en situaciones extraordinarias y salir de esta juntos.

Abella Abogados aporta su granito de arena para el Centro de Reeducación Concepción Arenal

Nos pusimos en contacto a través de esta amiga con Javier, el director del Centro de Reeducación Concepción Arenal y le propusimos llevar a cabo un pequeño proyecto que pudieran realizar los chicos del Centro en sus instalaciones. La respuesta estuvo llena de energía y de emoción por su parte; fue muy positiva, y nos asombró tanto que ya no podíamos dejar de hacerlo bajo ninguna circunstancia.

Proyecto educativo: un jardín de frutales

En primer lugar nos pusimos en contacto con un centro de jardinería y conseguimos un sobrante de árboles frutales que iban a deshacerse de ellos por tener las instalaciones cerradas…y lo aprovechamos para nuestro proyecto.

Hablamos por teléfono con Javier y nos envió unas fotos del espacio común del Centro dedicado a los trabajos de jardinería de los chicos (espacio que merece un artículo aparte porque es de quitarse el sombrero la calidad profesional que tienen). Gracias a las videoconferencias, tan utilizadas estos días, pudimos calcular que cabrían unos 40 árboles frutales en una de las parcelas del jardín.

Ya estaba todo en movimiento. Salvamos el precio, el transporte, la ubicación y las medidas de confinamiento (necesarias, sí, pero un esfuerzo más en un día de trabajo normal para todos estos profesionales). Ahora ya sólo faltaba que los chicos hicieran algo en lo que son maestros en su oficio: ¡un poco de trabajo de jardinería y un poco de trabajo de huerta!

¿Y por qué lo llamamos proyecto educativo?

Para nosotros un espacio de árboles frutales es un comienzo, un buen comienzo de responsabilidad de todos y cada uno de los agentes implicados, porque los árboles frutales son elementos vivos que hay que cuidar; cada especie requiere una atención concreta; tienen enfermedades y pueden vivir sanos, o morir; pueden crecer altos y fuertes, o crecer con alguna deformidad, pero tener una copa bonita y dar buenos frutos. ¡Todos merecen la pena y hay que trabajar para sacarlos adelante!

¿Y el futuro?

El futuro pasa por visitar el Centro y admirar de primera mano el jardín; supervisar el trabajo del espacio de frutales (que ya las fotos muestran que van por buen camino) y colaborar en lo que podamos con acciones formativas o desarrollando otros proyectos, porque consideramos que el Centro de Reeducación bien merece un aplauso.

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